02/ Proyecto Final de Carrera

Espai Summa, es un centro de promoción cultural, ubicado en Sant Adrià de Besòs. Antes de presentar el programa del proyecto, me gustaría presentar el edificio y su contexto, puesto que ha condicionado definitivamente todo el desarrollo posterior.

El edificio escogido se encuentra en Sant Adrià de Besòs, un municipio que forma parte de la comarca del barcelonés, ubicado entre los municipios de Santa Coloma, Badalona, Barcelona, y el mar Mediterráneo. La característica más destacada de este municipio es que se encuentra muy condicionado por las barreras naturales y arquitectónicas de su interior. El río, el mar, la línea ferroviaria Barcelona-Mataró, la autopista de Mataró y la ronda litoral. Esta situación, afecta tanto a la movilidad interbarrial, como a la comunicación entre los habitantes de los diferentes barrios. El edificio, se encuentra en el punto señalado del plano, en el centro histórico del municipio. Toda esa zona, aunque pueda parecer que está en las afueras, es un gran núcleo de población.

Si nos acercamos un poco más, podemos ver la situación del edificio, que forma parte de una isla de casas, en la esquina del conjunto. Éste está formado principalmente por viviendas y, en el otro extremo, se encuentra la iglesia de Sant Adrià. Delante del conjunto, se encuentra un espacio único, formado por dos plazas.

Estas fotografías, se corresponden a la fachada del edificio en su estado actual, y el entorno más próximo. Este edificio, está catalogado como edificio singular, y es propiedad del ayuntamiento de Sant Adrià. Es necesario hacer una breve referencia histórica, puesto que este edificio fue la Casa Consistorial del municipio durante más de medio siglo.

Anteriormente, era una vivienda de planta baja. Cuando pasó a formar parte de la propiedad municipal, se construyó la primera planta, se reformó su interior, y se anexionó la finca vecina. Cuando el edificio se quedó pequeño para albergar el ayuntamiento de un municipio en plena expansión, éste se trasladó y permaneció como sede de la Delegación de Falange.

Posteriormente, el edificio se cedió para utilizarlo como centro médico municipal, funcionando como tal durante veinte años, tras los cuales el edificio acogió al ‘Casal de la Dona’. Desde que el ‘Casal de la Dona’ fue trasladado a un edificio moderno, el ayuntamiento ha cedido los espacios del edificio a diversas asociaciones, para no tenerlo cerrado. Cada una de estas asociaciones, dispone de un espacio determinado dentro del edificio, cerrados con llave. Por lo tanto, los espacios se encuentran en un desuso casi constante. Esta situación, plantea la necesidad de crear un equipamiento digno para este edificio.

Este es el estado actual del edificio, tras la reforma realizada en 1965. La distribución interior, responde a las necesidades derivadas del nuevo uso como ambulatorio. Es decir, una gran sala de espera en cada planta, y pequeños espacios de consulta para los médicos. La distribución viene marcada por la situación de la escalera, ubicada justo delante del acceso al edificio, y la optimización de la luz de fachada. Todo el margen derecho del edificio, es el que se corresponde a la finca que se anexionó posteriormente. En las fotografías, puede observarse el ambiente interior del edificio.

En cuanto al análisis constructivo, cabe destacar que es un edificio de 250m2, divididos en dos plantas rectangulares. En este esquema, pueden observarse las dos fachadas del edificio, el sentido de las viguetas, y la cubierta inclinada a dos aguas, paralela a la fachada principal.

Llegados a este punto, se expone la base del proyecto, sobre la cual se ha realizado la propuesta. Como se ha expuesto anteriormente, el edificio se encuentra totalmente fragmentado, puesto que cada asociación dispone de un espacio concreto dentro del edificio. Habitualmente se encuentra cerrado, ya que nadie se encarga de gestionar el edificio. La propuesta, por tanto, supone la creación de un nuevo equipamiento municipal, destinado a ofrecer espacios y servicios para que entidades y colectivos, puedan realizar actividades culturales de interés general. Este equipamiento, se plantea para gestionar la cesión de los espacios, optimizar su uso, facilitar las actividades, motivar nuevas y maximizar su difusión al conjunto de la población. Sobre todo, este equipamiento surge para aprovechar mejor el espacio, para que cualquier asociación pueda disfrutar del espacio, y para dar proyección a lo que sucede en el edificio, y en el municipio. Con este equipamiento, se pretende ampliar la oferta cultural municipal, en el marco de la educación no formal, incentivar las iniciativas, estructurarlas y comunicarlas. Es decir, que el equipamiento no será solamente un espacio donde desarrollar actividades culturales, sino que también será una plataforma de la cultura a nivel municipal.

La definición conceptual del proyecto empezó por un problema de base, y es que el edificio no tiene un nombre claro. Su nombre siempre ha estado condicionado por el uso. Casa Consistorial, cuando fue la sede del ayuntamiento, Centro Médico cuando albergó al ambulatorio y, posteriormente, ‘Casal de la Dona’. Actualmente, llamarlo así no es correcto, debido a que se encuentra en otro edificio municipal. Como nombrar al edificio, con la creación de un nuevo equipamiento cultural, es una cuestión clave. El concepto de Espai Summa, surge de una manera razonada pero casi intuitiva, y es que el edificio es la suma de todos los usos que ha acogido y se ha nutrido de todos ellos. Este equipamiento cultural quiere enriquecerse gracias a la suma de sus usuarios, promocionando las actividades que surgen de la propia sociedad. Por lo tanto, Espai Summa debe ser un espacio que genere confianza, cercano a la sociedad, que favorezca la participación, la interacción, y las relaciones sociales. Por este motivo, para su diseño se han escogido colores neutros, la transparencia del vidrio y tonalidades marrones, ya que es un color poco institucional. Es decir que, aun siendo gestionado por el ayuntamiento, Espai Summa es un equipamiento al servicio de sus usuarios, abierto a sus propuestas, y predispuesto a acogerlas.

Espai Summa se articula a través de tres requisitos. El primero, son las aulas, que serán los espacios donde se realicen las actividades culturales. El segundo, la zona de exposiciones, un espacio para promocionar las actividades municipales e incluso albergar exposiciones de carácter más artístico. Y por último, la administración, el espacio para los trabajadores del centro.

Para distribuir estos espacios dentro del edificio, la primera decisión clave, que vertebra todo el proyecto, es establecer un eje vertical, delimitado por la estructura original del edificio, dado que toda esta zona es la segunda finca anexionada posteriormente. El espacio generado por esta línea, se utiliza para realizar una apertura vertical al conjunto del edificio, con la supresión del forjado y la cubierta, para la creación de un patio interior, que dota al conjunto de luz cenital. Lo que en un principio es un pequeño patio que ilumina el rellano de la escalera original, se convierte en un espacio abierto al edifico, que permite una gran entrada de luz.

Un hecho destacable de la propuesta en planta, tras la apertura del patio, es el cambio en la situación de la escalera. Este cambio, supone la creación de un nuevo recorrido para acceder a la primera planta, que supone la transición de los usuarios por todo el edificio y el patio, un espacio principalmente de paso, ya que es donde se ubica el acceso al ascensor y los baños. Aunque el patio no es solo un espacio de paso, sino que también es un espacio de relación social, con un banco corrido. Al margen de esto, cabe destacar también la unión de la recepción con la administración. Ya que no es necesaria la presencia constante de una persona en la recepción, se han unido estos espacios, de manera que el público puede ver a los trabajadores al entrar, generando proximidad.  Además, al estar abierta al aula, desde cualquier punto se puede leer la estructura del edificio, ya que hay una transparencia hasta el patio.

La primera planta, se ha distribuido de manera que al acceder a través de la escalera o el ascensor, un distribuidor da paso a las aulas. Con el cambio de situación de la escalera, se consigue obtener todo el acceso libre, para albergar la zona de exposiciones. Esta ubicación, garantiza la máxima difusión de las mismas.

En la sección del acceso, se puede observar que la estructura metálica que las alberga, es a la vez un mural que da carácter al edificio, ya que tomando como referencia el plano del municipio, se han trazado líneas que recuerdan a plazas y edificios, alrededor de un eje transversal que recorre toda la composición, el río Besós. El río se abre al mar, igual que el edificio se abre al patio.

Para el diseño de las aulas, hay una voluntad diferenciadora, según las actividades que se realizarán en su interior. Por este motivo, cada aula tiene un nombre propio. En la planta baja, está el aula ART, la más abierta por su ubicación, ya que no tiene relación con la fachada, y se abre al patio y a la administración. En este aula, pueden realizarse actividades relacionadas con el arte y la artesanía, y dispone de agua corriente. En la primera planta hay tres aulas. La más pequeña es el aula PAU, donde pueden hacerse reuniones, o sesiones de trabajo de grupos reducidos. El aula VEU es la más grande, un espacio polivalente para charlas y formaciones, donde predomina la transmisión de conocimiento a través de la palabra. Por último, el aula MÓN es un espacio que dispone de ordenadores, tanto para formación como para consulta de Internet, la red virtual de alcance mundial. Además, Espai Summa ofrece la posibilidad de unir estas dos aulas a través de paneles móviles, consiguiendo más espacio para posibles eventos con mucha afluencia de público.

Para acceder a las aulas, se utilizan puertas de vidrio, ya que dividen el espacio, dotándolas de transparencia interior. Se propone un diseño en vinilo que caracteriza a cada una con su nombre, y las definiciones de estos conceptos, con los colores actuales de la fachada, para recordarlos de alguna forma. Y siguiendo con este lenguaje, la división entre la recepción y la administración se realiza con un vidrio fijo, lleno de conceptos relacionados con la vivencia del espacio.

En esta vista, se puede ver una imagen desde el acceso del edificio, con el mural a la izquierda, la doble puerta de acceso al aula de arte a la derecha, y el patio con la escalera al fondo. Todo el perímetro del patio, tiene un cambio de piel, ya que se propone la utilización del blanco en todo el edificio excepto en esta zona, donde al repicar la estructura del edificio, quedaría el tocho original visto.

En este alzado se observa el edificio desde el patio, una nueva fachada que se abre al patio, con una piel de listones de madera de pino. Además del tocho y la madera del patio, cabe destacar como materiales utilizados, el pavimento continuo de hormigón pulido y el estucado a la cal natural en las paredes.

En esta vista desde el patio, se puede observar la gran entrada de luz cenital, la combinación de los materiales, el banco a la derecha y la escalera a la izquierda. La motivación de una escalera de vidrio, viene por dotar al conjunto del patio de la máxima transparencia posible.

Por último, la actuación en fachada trata de dotar al conjunto del edificio de mayor transparencia, a través de las carpinterías, con el uso del vidrio. Además, se propone la uniformación cromática del edificio, para dar una mayor sensación de conjunto. Aquí se muestra la evolución del edificio, con la propuesta.

En esta otra vista, se muestra la fachada más de cerca, accediendo a Espai Summa desde la plaza.

Gracias.